• By Sharon Theimer

La intolerancia a la lactosa puede desarrollarse a cualquier edad

September 22, 2016

Intolerancia a la lactosa: acercamiento de un plato con cereales y arándanos que flotan en la leche, y las letras del cereal deletrean la palabra NO en una cuchara ESTIMADA MAYO CLINIC:
¿Qué haría que alguien desarrollase intolerancia a la lactosa más adelante en la vida? Tengo 40 años y nunca había tenido problemas con los lácteos, pero parece que ahora no puedo tomarlos sin problemas. ¿Necesito ir al médico para que me hagan las pruebas de las alergias o solo debo evitar los lácteos?

RESPUESTA:
La intolerancia a la lactosa no es una verdadera alergia y puede desarrollarse a cualquier edad. En algunos casos, la intolerancia a la lactosa puede desencadenarse por otra enfermedad, como la enfermedad de Crohn; mientras que en otros, se desarrolla sin ninguna causa específica subyacente. Valdría la pena que el médico evalúe su afección para confirmar que lo que usted realmente enfrenta es una intolerancia a la lactosa.

La intolerancia a la lactosa deriva de un problema con el carbohidrato lactosa, que es un tipo de azúcar presente en los productos lácteos. Cuando uno come o bebe productos lácteos, las enzimas en el intestino delgado digieren la lactosa para que el cuerpo pueda producir energía. A las personas con intolerancia a la lactosa les falta en el cuerpo una cierta enzima, conocida como lactosa. Cuando esas personas ingieren productos lácteos, el cuerpo no tiene manera de descomponer la lactosa. Eso conduce a la fermentación del azúcar en los intestinos y desencadena síntomas, tales como diarrea, náuseas, cólicos abdominales, hinchazón del estómago y gases.

A veces, la intolerancia a la lactosa se desarrolla cuando el intestino delgado produce menos lactasa después de una enfermedad, una lesión o una cirugía que involucra al intestino delgado. Eso se llama intolerancia secundaria a la lactosa. Entre las enfermedades relacionadas con este tipo de intolerancia a la lactosa están la enfermedad celíaca, el sobrecrecimiento bacteriano y la enfermedad de Crohn. El tratamiento del trastorno subyacente puede restablecer los niveles de lactasa y mejorar los síntomas.

Más común que la intolerancia secundaria a la lactosa es la intolerancia primaria a la lactosa. Las personas que desarrollan intolerancia primaria a la lactosa empiezan la vida produciendo niveles normales de lactasa, lo cual es necesario para los recién nacidos que obtienen toda su nutrición de la leche. A medida que los niños remplazan la leche con otros alimentos, la producción de lactasa generalmente disminuye, pero permanece suficientemente alta para digerir la cantidad de lácteos contenida en la dieta de cualquier adulto. En la intolerancia primaria a la lactosa, en algún punto, la producción de lactasa desciende por debajo de lo normal debido a razones poco claras. Luego, la baja cantidad de lactasa dificulta la digestión de los productos lácteos y conduce a los síntomas de la intolerancia a la lactosa.

El médico puede confirmar el diagnóstico de intolerancia a la lactosa con un examen clínico. El que generalmente se usa es la prueba de tolerancia a la lactosa, la cual valora la reacción corporal a una dosis de lactosa. Después de que usted consume una bebida con lactosa, se le extrae una muestra de sangre para medir los niveles de la glucosa. Si el nivel de glucosa no aumenta, eso significa que su cuerpo no digiere ni absorbe adecuadamente la lactosa.

Alternativamente, se puede usar otro examen llamado prueba de hidrógeno en el aliento. Este examen también requiere consumir una bebida con niveles elevados de lactosa. El médico luego mide la cantidad de hidrógeno en el aliento. Normalmente, se puede detectar muy poco hidrógeno; pero cuando el cuerpo no digiere la lactosa, la reacción de fermentación en el colon libera hidrógeno y otros gases. Los intestinos absorben esos gases y la persona los exhala. Las cantidades de hidrógeno mayores de lo normal medidos con este examen sirven de señal de que el cuerpo no digiere ni absorbe completamente la lactosa.

Ilustración médica de la prueba de hidrógeno en el aliento para diagnosticar la intolerancia a la lactosaSi usted sufre de intolerancia a la lactosa, no hay ninguna manera de curarla. La forma más eficaz para que quienes tienen intolerancia a la lactosa encuentren alivio a los síntomas es disminuyendo la cantidad de productos lácteos que ingieren. Usted puede consumir productos lácteos con niveles reducidos de lactosa o sin lactosa, y tomar un suplemento de la enzima lactasa es provechoso para algunas personas con intolerancia a la lactosa.

Si los resultados del examen no apuntan hacia una intolerancia a la lactosa, el médico puede recomendarle más pruebas para otras afecciones capaces de provocar síntomas, tal como la alergia a la leche, los trastornos intestinales u otros problemas en el tracto digestivo. 

Dr. Rohit Divekar, Enfermedades alérgicas de Mayo Clinic en Rochester, Minnesota.

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