• By Sharon Theimer

Terapia con rayo de protones puede administrar la radiación con menos riesgo para tejidos aledaños

April 26, 2017

Personal médico y un paciente durante el proceso de la terapia con rayo de protonesESTIMADA MAYO CLINIC:
Mi madre fue diagnosticada hace poco con cáncer de mama y el médico le dijo que, en su situación, recibir radiación con regularidad no era tan seguro como la terapia con rayo de protones. ¿Qué debemos hacer en este caso? Conozco a muchas mujeres que han recibido radiación como tratamiento para el cáncer de mama.

RESPUESTA:
Es cierto que a menudo se administra la radioterapia estándar para tratar el cáncer de mama; sin embargo, en algunos casos, la terapia con rayo de protones puede ser la mejor alternativa, especialmente en las mujeres cuyo cáncer de mama afecta el lado izquierdo. Eso ocurre porque la forma de administrar la terapia con rayo de protones puede evitar que la dosis de radiación llegue al corazón, lo que reduce el riesgo de posibles efectos secundarios duraderos del tratamiento.

Los protones son partículas subatómicas que se combinan con los neutrones para formar el núcleo de un átomo, mientras los electrones orbitan alrededor. La radiación es la energía que se libera de los átomos en forma de onda electromagnética, como las radiografías, los rayos gamma o los electrones, o como diminutas partículas, tal como los protones. Durante más de 120 años, la radiación ha servido para destruir a las células cancerosas.

La radioterapia estándar de hoy en día emplea rayos X de alta energía que se desplazan por todo el cuerpo, pero la terapia con rayo de protones es diferente. Ese tratamiento dirige a los protones hacia el interior del tumor, donde liberan su energía. Los oncólogos radioterapeutas pueden ajustar la energía de los protones para controlar cuán profundo penetran y dónde liberan la energía, lo que permite administrar con más seguridad dosis mayores de radiación en el tumor, con menos riesgo para los tejidos y órganos aledaños.

La terapia con rayo de protones no es necesaria ni aplica a todo tipo de cáncer; no obstante, es provechosa en el tratamiento de cierto tipo de tumores, incluido el cáncer de cerebro y de mama, así como en muchos cánceres pediátricos. El porcentaje de pacientes que necesita terapia con rayo de protones, en lugar de radioterapia estándar, es pequeño y de apenas alrededor de 2 o 3 por ciento, pero las ventajas pueden ser importantes para aquellas personas que requieren este tratamiento.

Existen muchos grupos que particularmente suelen obtener el máximo beneficio de la terapia con rayo de protones. El primero corresponde a los niños, en quienes la terapia con rayo de protones es muy adecuada. La radioterapia puede causar cáncer, enfermedad cardíaca y otros problemas crónicos de salud décadas después en los niños y los jóvenes cuyo cáncer se cura con radioterapia. La terapia con rayo de protones reduce el riesgo de problemas crónicos de salud porque el cuerpo del niño está expuesto a una dosis menor de radiación, comparado frente a la radioterapia estándar.

El segundo grupo de candidatos ideales para la terapia con rayo de protones está compuesto por las personas que tienen tumores cerca de órganos sensibles a sufrir daños con la radiación, incluso en dosis bajas. Algunas mujeres con cáncer en la mama izquierda recaen dentro de esta categoría. La administración de radioterapia estándar sobre el lado izquierdo del pecho, donde se ubica el corazón, puede conducir a problemas cardíacos, tales como ataque al corazón e insuficiencia cardíaca, entre otros. Al emplear la terapia con rayo de protones, el corazón no recibe una dosis de radiación y eso reduce el riesgo de complicaciones cardíacas más adelante en la vida.

Por esa misma razón, se puede recomendar la terapia con rayo de protones para el tratamiento de los tumores localizados en sitios profundo del cuerpo, cuando la preocupación por dañar órganos y tejidos sanos puede requerir que se disminuya la dosis de la radioterapia estándar. Por ejemplo, la terapia con rayo de protones generalmente se considera una buena alternativa para el cáncer de cerebro, cabeza y cuello, esófago, hígado y pulmón en adultos.

Si su madre tiene preguntas o dudas acerca de la terapia con rayo de protones, motívela a hablar con el oncólogo radioterapeuta. Ese profesional puede explicarle la terapia con rayo de protones en más detalle, revisar con ella el plan de tratamiento y analizar los riesgos y las ventajas en su situación personal.

Dra. Nadia Laack, Oncología Radiológica de Mayo Clinic en Rochester, Minnesota.

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