• By Sharon Theimer

Una mujer embarazada puede proteger a su bebé contra la tos ferina si se vacuna en el último trimestre

November 9, 2017

Una embarazada joven recibe una vacuna en la parte superior del brazoESTIMADA MAYO CLINIC:
Estoy embarazada de cuatro meses y vivo en una zona donde hubo un brote de tos ferina. ¿Cuál es la mejor manera de mantener a salvo a mi bebé hasta que pueda recibir la vacuna?

RESPUESTA:
La mejor manera de evitar que su bebé contraiga la tos ferina, también conocida como tos convulsiva o pertussis, es que usted misma y mientras está embarazada reciba una dosis del refuerzo de la vacuna contra el tétanos, la difteria y la pertussis acelular (Tdap), y lo ideal es hacerlo entre las 27 y las 36 semanas de embarazo. Un estudio reciente reveló que cuando se administra la vacuna a las mujeres embarazadas, la inmunidad de los recién nacidos contra la tos ferina aumenta drásticamente, lo que permite protegerlos bien hasta que empiecen a recibir sus propias series de vacunas contra la tos ferina.

La tos ferina es una infección bacteriana y muy contagiosa de las vías respiratorias que provoca tos fuerte y áspera, además de otras complicaciones, como pulmonía. Los accesos de tos pueden venir acompañados de una inhalación estridente que se asemeja al aullido de una fiera, razón por la que se da ese nombre a la enfermedad. Los espasmos de la tos pueden provocar cansancio extremo y vómito, además de dificultar la respiración; por su parte, los accesos de tos fuerte pueden ocasionar pequeñas hemorragias en los ojos y el cerebro.

La tos ferina generalmente es grave en los bebés porque las vías respiratorias de los recién nacidos son muy pequeñas y eso puede dificultarles más respirar durante un accesos de tos. Cuando los recién nacidos contraen tos ferina, aproximadamente el 50 por ciento requiere hospitalización debido a complicaciones graves, y alrededor del 1 por ciento fallece; por lo tanto, es fundamental proteger a los niños tiernos contra esta afección potencialmente mortal.

Anteriormente, se pensaba que la única manera de proteger a un recién nacido contra la tos ferina era manteniéndolo alejado de todos los que podrían estar infectados hasta que recibiese la primera serie de vacunas a los 2, los 4 y los 6 meses de edad. Esa serie de vacunas todavía es importante, así que asegúrese que su bebé las reciba según el calendario. La vacuna contra la tos ferina se administra en combinación con la del tétanos y la difteria. La abreviatura de la vacuna infantil es DTap (corresponde a difteria, tétanos y pertussis acelular) y su potencia es diferente a la del refuerzo administrado a los adultos, cuya abreviatura es Tdap.

Un reciente estudio que incluyó a 150 000 recién nacidos mostró claros beneficios de salud en los bebés cuyas madres recibieron la vacuna Tdap durante el tercer trimestre del embarazo. La investigación descubrió que el 90 por ciento de los recién nacidos de madres vacunadas durante el embarazo mostraron total inmunidad contra la infección por tos ferina en los primeros seis meses de vida. Eso significa que la inmunidad de los bebés a consecuencia de la vacuna materna recibida durante el embarazo sirvió muy bien de puente hasta administrarles la serie de vacunas DTaP para recién nacidos. Cuando la madre no recibe la vacuna, el bebé es vulnerable a la infección por tos ferina hasta que reciba la serie completa de las tres vacunas.

La vacuna Tdap es segura para la mujer embarazada y el bebé que lleva en el vientre porque no aumenta el riesgo de complicaciones durante el embarazo ni contiene bacterias vivas, de modo que la madre no puede contraer tos ferina por la vacuna. Los efectos secundarios más comunes de la vacuna Tdap en los adultos son de sensibilidad temporal, enrojecimiento, hinchazón y dolor en el sitio de la inyección. Es raro que la vacuna Tdap produzca efectos secundarios.

A fin de mantener inmunizado a un niño contra la tos ferina a medida que crece, lo recomendable es que reciba los refuerzos de la DTaP entre los 12 y los 18 meses, los 4 y los 6 años, así como nuevamente a los 11 años de edad. A todos los adolescentes y adultos se les recomienda un solo refuerzo de la vacuna, especialmente si mantienen contacto estrecho con bebés y sobre todo durante un brote de tos ferina. Las mujeres deben recibir el refuerzo de la vacuna contra la tos ferina en cada embarazo para proteger al bebé.

Hable con su proveedor de atención médica para recibir la dosis de la vacuna Tdap entre las 27 y las 36 semanas de embarazo, y hágalo independientemente de cuándo haya recibido la vacuna Tdap antes del embarazo. Al administrarle a usted la vacuna Tdap, su bebé quedará protegido contra una grave enfermedad.

Dr. Gregory Poland, Grupo de Investigación sobre Vacunas de Mayo Clinic en Rochester, Minnesota.  

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