• Varios factores pueden aumentar el riesgo de osteoporosis

ESTIMADA MAYO CLINIC:
A mi madre le diagnosticaron osteoporosis hacia los 80 años. Mi hermana y yo ahora estamos cursando la década de los 60 años y a ella le preocupa que corramos alto riesgo de padecer la enfermedad. Yo creía que la osteoporosis era tan sólo parte del envejecimiento, especialmente en las mujeres; pero, ¿puede ser hereditaria en una familia? ¿Qué más puede poner a alguien en mayor riesgo de padecerla?

Acercamiento de una columna con osteoporosis y pérdida óseaRESPUESTA:
A pesar de que la osteoporosis sea más común a medida que uno envejece, no es parte del proceso natural de envejecimiento. Existen varios factores, tales como los antecedentes familiares, que aumentan el riesgo de osteoporosis.

El cuerpo normalmente forma nuevo hueso y descompone el viejo. Cuando uno es joven, el cuerpo forma nuevo hueso más rápido de lo que descompone el hueso viejo, razón por la que aumenta la masa ósea. La mayoría de personas alcanza el pico de su masa ósea entre los 25 y los 35 años de edad, y mientras más alto es el pico de la masa ósea, con más hueso cuenta el cuerpo para sustentar la salud ósea durante el resto de la vida.

El riesgo de osteoporosis aumenta con la edad porque a medida que se envejece, se pierde hueso más rápido de lo que el cuerpo puede formarlo. La osteoporosis se presenta cuando la formación de nuevo hueso ya no puede mantener el mismo ritmo de la descomposición del hueso viejo y por lo tanto, los huesos se vuelven débiles, frágiles y quebradizos.

Además del envejecimiento, las investigaciones demuestran que los antecedentes familiares contribuyen al riesgo de osteoporosis. Cuando los padres o hermanos tienen la enfermedad, el riesgo aumenta, especialmente si uno de los padres sufrió fractura de cadera.

Las mujeres corren más riesgo, sobre todo quienes ya atravesaron por la menopausia. Eso se debe a que las mujeres tienden a perder densidad ósea más rápidamente en los años posteriores a la menopausia. No obstante, eso no significa que los hombres no puedan padecer osteoporosis, pues alrededor de 20 por ciento de las personas diagnosticadas con la enfermedad son del sexo masculino. Los hombres y las mujeres con estructuras corporales pequeñas tienden a correr más riesgo porque tienen menos masa ósea de la que extraer a medida que envejecen.

La diabetes aumenta el riesgo. Desde hace tiempo se sabe que la diabetes tipo 1 contribuye al riesgo de osteoporosis, debido a que ésta suele empezar en la infancia y puede repercutir negativamente sobre la fortaleza ósea a medida que la persona crece. Sin embargo, hace poco se descubrió que las personas con diabetes tipo 2 también corren más riesgo, pero no se sabe por qué. Ese interrogante es actualmente el tema de considerable cantidad de investigaciones.

La alimentación también influye. La carencia prolongada de calcio desempeña una función importante en el desarrollo de la osteoporosis. La baja ingesta de calcio contribuye a menor densidad ósea, pérdida ósea prematura y mayor riesgo de fracturas. La deficiencia de vitamina D también puede contribuir con el tiempo a menor densidad ósea.

Otro factor de riesgo importante para la osteoporosis es sufrir una fractura ósea en la infancia o en la juventud. Si bien muchos niños se fracturan los huesos, generalmente los dedos, los brazos o la clavícula como parte de un traumatismo sufrido durante un accidente automovilístico o la práctica de un deporte, ese no es el tipo de fractura ósea que coloca a la persona en mayor riesgo de osteoporosis.

En cambio, cuando un hueso se fractura después de un traumatismo menor sin que eso sea lo esperado en un niño, por ejemplo a consecuencia de una caída, esa podría ser la señal de predisposición a la osteoporosis más adelante en la vida. Esto es particularmente cierto cuando la fractura ocurre en la muñeca, la cadera, la columna o el hombro.

Si le preocupa el riesgo de osteoporosis, consulte con el médico. En quienes nunca han sufrido fracturas y tampoco tienen otros factores de riesgo, se recomienda que las mujeres se realicen el examen de la densidad ósea hacia los 60 años, y los hombres a partir de los 70 años. Si alguien es más joven pero tiene factores de riesgo, entonces el examen debe realizarse antes. En algunas personas, dependiendo del nivel de riesgo, eso puede ser hacia los 50 años.

Dr. Bart Clarke, Endocrinología de Mayo Clinic en Rochester, Minnesota

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