• Donar médula ósea puede salvar vidas

a-woman-holding-a-bright-shining-light-in-the-palm-of-her-hands-16x9ESTIMADA MAYO CLINIC:
Hace años, después de atravesar por análisis para infertilidad, el médico me dijo que le encantaría que fuese donante para trasplante de médula ósea porque tengo un sistema inmunitario muy activo. ¿Por qué eso convierte a alguien en buen candidato para donar? Ahora tengo 53 años y me pregunto si soy demasiado mayor para donar médula ósea. Si todavía estoy a tiempo, ¿cómo averiguo dónde debo ir en mi área para convertirme en donante?

RESPUESTA:
Gracias por su interés en convertirse en donante de médula ósea. La donación de médula ósea puede salvar vidas y siempre se necesitan voluntarios para donar. Si bien la edad a veces es un factor, el criterio más importante para convertirse en donante es que las células madre de su médula ósea sean compatibles con las del receptor. A fin de ser considerado como donante, usted puede unirse al registro de posibles donantes de médula que mantiene el Programa Nacional de Donantes de Médula Ósea.

Las personas que necesitan un trasplante de médula ósea generalmente padecen un trastorno o una enfermedad de la sangre, como leucemia, linfoma o anemia grave. Las personas con esas afecciones pueden necesitar un trasplante porque su médula ósea tal vez no puede producir suficientes células madre sanas o la médula ósea no logra recuperarse lo suficiente después de la quimioterapia o la radioterapia. Un trasplante de médula ósea puede ayudar con la producción de las células sanguíneas que el cuerpo necesita, lo que reduce el riesgo de sufrir infecciones, anemia o sangrados mortales.

A pesar de que el procedimiento se conozca como trasplante de médula ósea, realmente lo que beneficia al receptor del trasplante son las células madre que producen sangre y se encuentran dentro de la médula ósea. Las células madre de la médula ósea pueden desarrollarse en glóbulos rojos que transportan oxígeno al cuerpo, en plaquetas que ayudan con la coagulación de la sangre o en glóbulos blancos que sirven para combatir infecciones.

Ilustración médica de la sangre y la médula ósea
Ilustración médica de la sangre y la médula ósea.

Lo mejor para quienes necesitan un trasplante de médula ósea generalmente es que, dentro de lo posible, reciban sus propias células madre. Ese proceso suele ser más seguro para el receptor; no obstante, en algunos casos, la médula ósea de la persona puede estar demasiado enferma para usar en el trasplante y en esas situaciones, es necesario usar las células madre de un donante.

Las investigaciones actuales revelan que las donaciones de médula ósea de personas entre 18 y 44 años de edad conducen a trasplantes más exitosos. Por ello, la mayoría de los médicos seleccionará un donante menor de 45 años, siempre que sea posible. No obstante, está permitido  donar hasta los 60 años debido a que existe gran necesidad de donantes provenientes de poblaciones minoritarias y de múltiple origen étnico o racial.

No estoy al tanto de ningún dato que sustente la teoría de que tener antecedentes de infertilidad signifique que el sistema inmunitario sea más fuerte y que, por lo tanto, esa persona sea un mejor donante de médula ósea. En realidad, cuando un posible donante tiene hijos, el médico de trasplantes sería menos proclive a seleccionar a esa persona como donante. Las investigaciones médicas han demostrado que los receptores de médula ósea cuyos donantes tienen hijos corren más riesgo de sufrir una complicación del trasplante, llamada enfermedad crónica de injerto contra huésped.

A fin de que lo consideren como donante de médula ósea, visite el sitio web del Programa Nacional de Donantes de Médula Ósea, en bethematch.org. Allí puede enterarse más y unirse al registro de donantes de médula ósea. Tome nota que a los posibles donantes de 45 a 60 años se les solicita hacer un pago para cubrir el importe de su adhesión al registro.

Afortunadamente, las células madre del donante se repueblan bien, por lo que teóricamente, una persona puede donar más de una vez. Si bien puede haber dolor después de la donación de médula ósea, este no suele interferir con el trabajo ni con los estudios. La donación de sangre periférica (células madre recolectadas directamente de la sangre) requiere que el donante reciba los fármacos del factor de crecimiento y que la recolección se haga en una máquina de aféresis.

Unirse al registro para convertirse en posible donante de médula ósea es algo admirable. En calidad de donante, usted tiene la oportunidad de salvar la vida de otra persona. A pesar de que su probabilidad de ser elegido sea menor debido a las razones antes delineadas, si lo eligen como donante de médula ósea, usted potencialmente será la curación de alguien.

Dr. Dennis Gastineau, Hematología de Mayo Clinic en Rochester, Minnesota.

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