• Preguntas y respuestas: Hernias umbilicales en recién nacidos

Ilustración médica de la hernia umbilical en un recién nacidoESTIMADA MAYO CLINIC:
El ombligo de mi nieta de 2 meses de edad es muy grande y sobresale mucho en su barriguita.  ¿Cuál podría ser la causa de esto y debería preocuparme? ¿Se achicará con el tiempo? No parece molestarle, pero me pregunto si de todas maneras debería verla un médico.

RESPUESTA:
La situación que usted describe parece ser una hernia umbilical y es algo bastante común entre los recién nacidos. En la mayoría de los casos, estas hernias no causan ningún problema y pasan solas con el transcurso del tiempo. En otras circunstancias, sin embargo, es preciso operar para corregir la hernia umbilical. Las hernias umbilicales, rara vez, producen complicaciones que requieran atención médica de urgencia.

Antes del nacimiento, el cordón umbilical del bebé sale a través del abdomen por una abertura pequeña en los músculos abdominales, la cual normalmente suele cerrarse después del nacimiento. La hernia umbilical aparece cuando los músculos abdominales no se cierran bien sobre la abertura y una parte del intestino delgado se desliza a través de ella, creando un bulto suave de tejido al rededor del ombligo.

El tamaño de estas hernias puede variar considerablemente, desde algo similar a una arveja hasta una ciruela pequeña. Algunas hernias se notan solamente cuando el bebé llora, ríe o puja.

Cuando los padres sospechan que el niño tiene una hernia umbilical, deben llevarlo al proveedor de atención médica para una evaluación. Suele ser fácil identificar una hernia umbilical con el examen físico. En algunos casos, el proveedor de atención médica puede recomendar exámenes por imágenes, como una tomografía computarizada o una ecografía abdominal, para revisar posibles complicaciones o problemas escondidos.

La mayoría de las hernias umbilicales son inofensivas y no requieren tratamiento. En los niños que presentan hernia umbilical antes de los 6 meses de edad, la misma suele desaparecer hacia el tercer o cuarto año de vida.

Aunque es raro que ocurran complicaciones debido a la hernia umbilical, ciertamente pueden presentarse. Cuando el tejido que sobresale por la abertura en el músculo abdominal queda atrapado (a veces, llamado “estrangulamiento”), el flujo sanguíneo hacia ese tejido puede disminuir y provocar tanto dolor como daño tisular. Si el flujo sanguíneo hacia el tejido atrapado se corta completamente, el resultado puede ser de muerte tisular, afección conocida como gangrena que puede desencadenar una infección grave que amerita atención médica de urgencia.

Busque atención médica de urgencia cuando un niño con hernia umbilical presente los siguientes síntomas: dolor en el área de la hernia; sensibilidad, hinchazón o decoloración de la hernia; imposibilidad de presionar fácilmente la hernia, vómito y estreñimiento. Esos síntomas podrían ser señales de que una parte del intestino ha quedado atrapada en la hernia.

Cuando el tejido queda atrapado en la hernia umbilical, generalmente se requiere una cirugía. Durante ese procedimiento, el cirujano hace una incisión pequeña cerca de la hernia y vuelve a colocar el tejido herniado en la posición correcta dentro del abdomen; luego, se cierran con suturas los músculos abdominales para evitar que reaparezca la hernia. La cirugía también puede ser necesaria cuando la hernia umbilical se vuelve dolorosa, no hay ninguna reducción notoria en el tamaño hacia los 2 dos años de edad o no desparece hasta los 5 años.

Existen algunos mitos respecto a cómo tratar las hernias umbilicales, por ejemplo, pegando una moneda sobre la hernia para sostenerla. Eso no es necesario porque la hernia no necesita cubrirse con nada más que ropa. Además, tampoco necesita que se la aplaste ni se la empuje. El único tratamiento natural es dejar transcurrir el tiempo y si la hernia umbilical no termina resolviéndose por sí misma, entonces un cirujano pediátrico puede ayudar.

Sin embargo, en la mayoría de los casos, no hace falta cirugía. Las hernias umbilicales no suelen provocar dolor y se encogen a medida que el niño crece. La mayoría de ellas desaparece completamente cuando el niño llega al quinto cumpleaños.

Dr. Jason Homme, Medicina para Niños y Adolescentes de Mayo Clinic en Rochester, Minnesota.

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